Inicio Venerable Madre Caterina Biografía Parroquia de Sta Eulalia

Parroquia de Santa Eulalia de Pardines

Imprimir PDF
La Parroquia esta situada en la Comarca del Lluçanés, cerca de Prats de Lluçanés, la capital de la Comarca. Caterina se desplazaba ya desde muy tierna edad, hasta el templo parroquial, en plena montaña. En él aprendió Catecismo, y en él recibió la primera Comunión. En esta Parroquia, Caterina, niña todavía, ingresó en la Cofradía del Rosario.

Cruz y Parroquia de Santa Eulalia de Pardinas
Cruz y Parroquia de Santa Eulalia de Pardinas

BAUTISMO

Cuando nació Caterina, sexto vástago de los once con que bendijo Dios al matrimonio, sus padres procuraron que recibiese sin tardanza el santo Bautismo, que le fue administrado al día siguiente de su nacimiento, sería el día 20 de octubre, a primera hora de la tarde, y a los pies de la fuente bautismal, se le imponieron los nombres de Catalina, Rosa y Magdalena.
Bautismo Madre Caterina Coromina i AgustíEra un miércoles, el día semanal que los devotos dedican a San José. Todos contemplaban a la niña y el agua santa que con la palabra del ministro le borraba el pecado original, agregándola a la Iglesia.

Por la noche, cuando el silencio era total, el Rvdo. D. Jacinto Sentmartí inscribía en el registro de la parroquia de Santa Eulalia de Pardinas, la partida bautismal de Caterina, Rosa, Magdalena, Coromina i Agustí.

Muchos años después Caterina añadirá, según la costumbre de algunos religiosos, un título más a la retahila de nombres. Añadirá: Caterina del Sagrado Corazón de Jesús Coromina i Agustí.

Pila Bautismal donde Caterina recibió el Santo Bautismo.
(En 1999 se dedicó una placa conmemorativa en honor de Caterina)

CONFIRMACIÓN
Más tarde, Caterina, cuando tenía cinco años, fue confortada con el Sacramento de la Confirmación en la misma Parroquia. Se mostró ya desde pequeñita inclinada a la vida de piedad. Alababa al Creador y adoraba a Dios en espíritu y en verdad, mientras apacentaba pacientemente el rebaño, con el zurrón al hombro, o durante el verano, defendiéndose del sol tras la rama densa que se había roto de un pino. Respiraba la envidiable ingenuidad de los aires salubres, la frescura de las primaveras en flor fuera y dentro del alma.

COMUNIÓN
Caterina Coromina, tenía más o menos unos diez años y esperaba ilusionada el día de su primera Comunión, recibiendo por primera vez a Jesús Sacramentado hacia el año 1833. Ahora, aumentaron todavía más sus ansias de perfección al recibir al mismo Jesús en su corazón. Recibe el Pan que la nutre y la Luz enciende la lámpara en su corazón.

Retablo frontal del Altar de la Iglesia Parroquial

Retablo frontal del Altar de la Iglesia Parroquial