El Ayuntamiento de Vilassar se comprometió a ofrecer a las Hermanas, casa y encargarse de la manutención. El cólera amedrentaba los pueblos y las Religiosas se pusieron a prueba de fuego.

Casa de San Genís de Vilassar.
Una fecha memorable, es el día en que la Hermana novicia Loreto, primera "rosa" del Instituto, sube al cielo en el verano del año 1885, asistiendo a los apestados del cólera, en San Ginés de Vilassar, para recibir el premio a los que "dan la vida por sus hermanos".
Hermana Loreto que se entregó con todo ahinco, a asistir y cuidar a los apestados del cólera, solía decir a los que le decían que no fuera tan generosa en el servicio a esos enfermos: "Así nos lo enseñó nuestra Madre Fundadora. ¡Ojalá fuese mártir de la caridad!". Y lo consiguió.

Hna. Loreto: Primera "ROSA" que se jugó la vida trabajando y sacrificándose sólo por la gloria de Dios. Resignada, contenta y fervorosa, entregó su espíritu al Señor en plena juventud.


