Madre Caterina, enfermó, a pesar de la serenidad, y el corazón no pudo resistir más. Siempre agradecida al Señor, una acción de gracias más intensa salió de su corazón aquella mañana del 11 de julio de 1893.Lo suyo había sido siempre la oración, y como una de tantas veces, quiso incorporarse y arrodillarse para rezar: apoyó los brazos en la almohada, juntó los dedos fervorosos; sus ojos, su frente, su cuerpo todo se asumió en la adoración y así arrodillada en actitud de oración entregó su hermosa alma al Creador, dejando a sus Hijas el imperecedero recuerdo y el suave olor de su vida y santidad.

No sospecharon las Hermanas que pronto se apagaría la luz.Muerte de Madre Caterina: ...y en actitud postrada, la Mensajera de la Obra de Dios, realiza el encuentro cara a cara con su adorable Gran Señor.
El médico Dr. Bayés, certificó el fallecimiento y emocionado dijo: "esta mujer, pasó su vida orando, y orando ha entrado en el cielo".
Jesús pasó por la vida haciendo el bien, curando a muchos enfermos, consolando a todos. Oró mucho durante su vida, oró en su muerte: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu".

Sus restos mortales descansan en la Iglesia de San José de Vic.


Sepulcro de M. Caterina (Iglesia de San José de Vic)



